El presidente de Intel, Craig Barrett,  prevé que los planes de estímulo de los gobiernos empiecen a ayudar a la economía global en un plazo de entre 6 y 18 meses, aunque añadió que es difícil saber cuándo se recuperará el sector de los semiconductores.  En enero, Intel anunció un descenso del 90% en el beneficio neto del cuarto trimestre, principalmente por una depreciación de 1.000 millones de dólares, aunque rechazó dar una previsión oficial para el primer trimestre, un indicio de la dificultad de predecir la gravedad de la actual crisis.  La caída económica está dañando las compras de ordenadores -y de los chips utilizados en su fabricación- por parte de empresas y ciudadanos.