El presidente de la inmobiliaria francesa Gecina, Joaquín Rivero, niega que haya malversado fondos de la empresa como le reprochan los accionistas minoritarios, y espera seguir al frente de la empresa tras la junta de accionistas que se celebrará en París el próximo lunes. "Entiendo las críticas y las acepto, no tengo nada que ocultar, no he hecho operaciones fraudulentas (...) No hemos engañado a nadie ni hemos ocultado nada", asegura el empresario en una entrevista que publica hoy el diario francés Les Echos. Rivero aclara las dos operaciones que le reprochan desde la Asociación de Defensa de los Accionistas Minoritarios (ADAM): la compra del 49 por ciento de la española Bami y el préstamo de 60 millones de euros a la luxemburguesa Bamolo para adquirir un terreno en la localidad malagueña de Marbella.