El presidente del grupo automovilístico alemán Daimler, Dieter Zetsche, considera que, aunque la debilidad del euro puede proporcionar beneficios a corto plazo para los fabricantes europeos de vehículos, a largo plazo sólo puede generar perjuicios. Zetsche, en declaraciones al diario 'Financial Times', admite que un euro débil resulta muy favorable en el corto plazo para las exportaciones de las empresas europeas, incluidos los fabricantes de vehículos. "Pero, en el largo plazo, yo siempre digo dos cosas: la primera, un euro fuerte es un buen campo de entrenamiento para las empresas. Y la segunda, una moneda fuerte es signo de una economía fuerte", argumentó el máximo responsable de Daimler, empresa propietaria de Mercedes-Benz y Smart.