Los líderes de las ocho potencias más industrializadas del planeta se reunirán de lunes a miércoles en Japón, en momentos en que el shock petrolero, la inflación alimentaria y la crisis mundial de crédito amenazan su estabilidad económica y social. Japón, que preside este año el club de las grandes potencias, desea hacer del calentamiento climático y del desarrollo de Africa los temas centrales de la cumbre. Pero las cuestiones económicas ocuparán gran parte de las conversaciones de los jefes de Estado y de Gobierno del G8 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia, a los cuales se agrega la Comisión Europea).