El Producto Interior Bruto (PIB) de España crecerá este año el 3,7%, tasa que se reducirá en 2008 al 3,4%. El ejecutivo comunitario hace hincapié en el creciente desequilibrio exterior de la economía española, ya que los déficit comercial y corriente no dejan de aumentar. Esto, unido al elevado endeudamiento de los hogares, podría acabar frenando el crecimiento.
Bruselas precisa, sin embargo, que los indicadores más recientes no apuntan a una fuerte desaceleración de la actividad económica en el corto plazo.