El mercado estadounidense no ha sabido digerir un dato de paro que crece más de lo previsto, una excesiva volatilidad en el precio de las materias primas y la flojera de las ventas minoristas. Los tres índices de Wall Street caen en la apertura, encabezando los recortes el tecnológico Nasdaq que pierde ya más de un 0,90%.

Un país con más parados y menos consumo no ha gustado nada en la bolsa americana, a pesar de una ligera subida del dólar para compensar la caída del precio de las materias primas.

El Dow Jones recorta un 0,54% a esta hora y se coloca en los 12.561 puntos. La alimentaria Kraft encabeza las ganancias. Sube un 1,34%, seguida de AT&T, que repunta un 1,13%. Al otro lado de la balanza, Cisco Systems es el farolillo rojo del Dow un día después de que presentara sus resultados correspondientes al tercer trimestre fiscal y sus previsiones. En ellas reside precisamente el motivo de que en la apertura Cisco Systems recortara un 4,57%, una caída que dejaba sus títulos en los 16,97 euros. Y es que a pesar de que los resultados de la compañía fueron buenos, su pronóstico de crecimiento para el próximo trimestre deja su balance a cero: el resultado será plano los tres próximos meses o con un ligero incremento casi nulo.

Por su parte, el tecnológico Nasdaq cede un 0,90% y se coloca en los 2.800 puntos; mientras que el índice S&P 500 cae un 0,65%, hasta los 1.333 puntos.

¿El motivo de este desplome? Hoy su origen se encuentra en los datos macroeconómicos estadounidenses. Los datos de paro semanal conocidos este jueves han sido peores de lo previsto. 434.000 personas realizaron peticiones para el subsidio por desempleo, unos 4.000 estadounidenses más de lo previsto.

A la caída, por tanto, del poder adquisitivo de los estadounidenses se suma la caída de las ventas minoristas que crecen menos de lo previsto por los analistas. Aún así, se colocaron en los 389.400 millones de dólares, un 0,5% arriba si lo comparamos con los datos del mes de marzo.

Y al otro lado del comercio, la producción mayorista que ahora es más cara. Sus precios aumentaron un 0,8% debido al repunte de los costes de la energía.