El plan de Volkswagen AG de hacerse con el fabricante de automóviles deportivos Porsche  podría implicar el pago de 3.000 millones de euros en impuestos, informa el lunes Sueddeutsche Zeitung, citando a fuentes de Porsche. El periódico señala que la empresa está buscando alternativas para evitar tener que pagar el impuesto. Si no se encuentra una solución, el acuerdo está muerto, agrega el diario.  Todo eso está reflejado en una cláusula del contrato, que los consejos de supervisión de Porsche y VW deben aprobar el jueves, agrega el periódico.