Los precios se encuentran en su nivel más alto desde noviembre de 2008.
La economía de Reino Unido mantiene, según lo previsto, su tendencia al alza tras 14 meses de ascensos. La inflación se sitúa así en el 4% en el mes de enero impulsada por los precios del petróleo y del IVA.
 
Esta situación obliga al Banco de Inglaterra a tomar medidas para impedir presiones inflacionistas y puesto que supera el objetivo de estabilidad de precios fijada por el Ejecutivo. De momento, la entidad británica mantiene los tipos de interés en mínimos históricos del 0,5%.