Los precios de consumo del Reino Unido crecieron menos de lo esperado en febrero, lo que refleja una desaceleración de la inflación en una amplia gama de productos, pero sigue por encima del objetivo del Banco de Inglaterra, según los datos publicados hoy.
Las cifras de la Oficina Nacional de Estadística mostraron que la inflación anual se ralentizó al 3,0% en febrero, desde el 3,5% de enero.