La bolsa española amanece con descensos abultados. El Ibex 35 se deja llevar por el cierre negativo de Wall Street y del Nikkei y cede un 1,23 por ciento, para colocarse en los 15.647 puntos. El temor a los efectos de la crisis subprime – aletargado durante semanas- ha resurgido con fuerza y acaba con la euforia que disfrutaba el selectivo del contínuo. El elevado precio del crudo y la debilidad pronunciada del dólar también hacen mella, en un día en el que no se esperan cambios en los tipos de interés por parte del BCE. El cambio euro-dólar se coloca en las 1,4654 unidades en una jornada negativa para todas las plazas euopeas.
La racionalidad llega al mercado y se imponen las ventas. Descensos que tienen que ver con varios factores: al mal tono de Wall Street se unen las noticias de Morgan Stanley, al anunciar que sus ingresos del tercer trimestre se reducen por la crisis subprime y que reduce su beneficio en 2.500 millones de dólares por este motivo. Pero no es el único, Merrill Lynch ha revelado una exposición mayor a la deuda de alto riesgo. Noticias, todas ellas, que invitan a la cautela, a la prudencia y a la recogida de beneficios y que se suman a los niveles récord que viven el euro y el crudo y que ya han tenido sus efectos en los resultados de algunas compañías, caso de Repsol. La petrolera hispano-argentina ha obtenido un beneficio neto de 2.448 millones de euros en los nueve primeros meses del año, lo que supone un descenso del 7,7 por ciento respecto al mismo periodo de 2006. Los títulos de la compañía reaccionan en bolsa con un descensos del 1,09 por ciento. Pero entre los pesos pesados, los inversores están muy pendientes de Telefónica, que corrige un 1,6 por ciento, después de que Morgan Stanley haya elevado el precio objetivo de la operadota desde los 21,5 hasta 26,5 euros. Entre los dos grandes bandos, el peor es el BBVA, que cede un 1,9 por ciento, mientras que el Santander se deja un 1,7 por ciento. Pero el ranking de los descensos lo lidera este jueves en el que se reúne el BCE Sacyr Vallehermoso, a la baja más de un 5 por ciento, seguido de BME, que recorta también por encima de los 2 puntos porcentuales.