El Ibex 35 “alarga su pausa para tomar aire” e inicia la sesión con nuevos retrocesos, que le llevan por debajo de los 14.400 puntos. Cede un 0,22 por ciento en los primeros compases del día, para colocarse en los 14.395 puntos, en un día marcado por varios factores: los nuevos máximos del precio del crudo –ha llegado a tocar los 84 dólares el futuro del crudo ligero americano, aunque en la apertura baja hasta los 81,58 dólares-, y el récord marcado por del euro por encima de los 1,41 euros esta misma mañana, sin olvidar “la cuádruple hora bruja” que se producirá este viernes y que siempre añade más volatilidad a los mercados.
El Ibex 35 reposa e interpreta las señales dispares que le llegan desde varios frentes. Por un lado, se quedan con el dato peor de lo esperado del índice de indicadores económicos de EE.UU, con las palabras del presidente de la FED – en el sentido de que puede haber más suspensiones de pagos y ejecuciones de hipotecas de alto riesgo- y con las cifras negativas de Bear Stearn. Por otro, las cifras mejores de lo esperado del banco de inversión Goldman Sachs o de Oracle. El resultado es que los inversores no saben muy bien dónde mirar. No obstante, los expertos recuerdan que esta sesión es un tanto atípica porque el vencimiento trimestral de opciones y futuros de este viernes añade mucha volatilidad. Los pesos pesados, pesan a la baja Los mayores responsables de los retrocesos del Ibex 35 en la apertura son los pesos pesados, y el peor de todos ellos es el BBVA, al ceder un 0,6 por ciento. Su gran competidor, el Santander baja un 0,30 por ciento, después de publicarse que General Electric se ha lanzado a la puja por los activos inmobiliarios que ha puesto en venta la entidad cántabra, por valor de 4.000 millones. Repsol baja un 0,3 por ciento a pesar de los altos precios del crudo. La operadora Telefónica, se resiste a bajar y logra avances casi inapreciables, del 0,05 por ciento.