El HSBC, el mayor banco europeo por valor de mercado, está estudiando retirar su oferta de compra del Korea Exchange Bank, una medida que podría ir dirigida a presionar a los reguladores surcoreanos para que tomen una decisión sobre su propuesta. El banco, que propone hacerse con una participación en la entidad coreana por 6.300 millones de dólares (4.057 millones de euros), ya había advertido de que no esperaría de forma indefinida una respuesta de las autoridades surcoreanas, que siguen obstaculizando la entrada de inversores extranjeros en el país. En pasado mes de abril, el banco HSBC ya se vio obligado a ampliar en tres meses, hasta el 31 de julio, el plazo de su oferta de adquisición sobre la sexta entidad de Corea. Según los analistas, la entidad británica no puede permitirse prorrogar indefinidamente la situación, que crea incertidumbres sobre el futuro del propio banco. "Es una adquisición que desearíamos realizar, pero depende de la aprobación de los reguladores", declaró hoy Sandy Flockhart, responsable del banco para la zona Asia Pacífico.