El Gobierno italiano ha decidido "extender la garantía del Estado" sobre los bancos del país, tras una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros para afrontar la actual crisis financiera. De esa forma, el Ejecutivo italiano ha insistido en que no hay motivos para la preocupación porque "el sistema bancario es sólido" con lo que ha querido transmitir un mensaje de tranquilidad al país. El jefe del ejecutivo, Silvio Berlusconi, explicó que el Tesoro italiano "intervendrá para asegurar que ningún banco quebrará ni ningún ahorrador perderá un euro".
El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, destacó que "los italianos no deben correr a retirar el dinero para meterlo debajo del colchón porque no es una caja fuerte mejor que el sistema financiero nacional". Esa intervención del Estado, en caso de que fuera necesario, se sustanciará mediante la compra de acciones del banco afectado por parte del Estado, agregó Berlusconi, quien aseguró que en cualquier caso no se trataría de una nacionalización ni de una presencia pública permanente. "Los bancos tienen suficiente patrimonio y suficiente liquidez", insistió Berlusconi, cuyas palabras fueron refrendadas consecutivamente por el ministro de Economía, Giulio Tremonti, y el Gobernador del Banco de Italia, Mario Draghi. Por ese motivo, Tremonti dijo que no se ha puesto un fondo a disposición de los bancos, porque considera que no es necesario salvarlos", pues "se salvan por sí solos". Draghi secundó luego esas palabras cuando dijo que la decisión de extender la garantía del Estado sobre el fondo interbancario "es una medida de prudencia, no porque haga falta". "Estabilidad, liquidez y confianza", fueron las palabras que empleó Tremonti en otra ocasión para insistir en el mensaje de tranquilidad que el Gobierno quiere transmitir. Tremonti recordó que la decisión del Consejo Europeo de elevar el fondo de garantía de los depósitos a los cien mil euros está por debajo todavía del techo italiano, que alcanza los 103.000 euros. El ministro de Economía dijo que el sistema bancario italiano no tiene activos contaminados como puede ocurrir en otros países e insistió en que ese es el motivo para no crear un fondo de rescate, como ha hecho Estados Unidos. El mensaje de tranquilidad del Gobierno italiano se produjo después de un día en que el mercado milanés perdió el 5,71% y en el que volvieron a ser castigados los títulos de Unicredit, el mayor banco del país, que perdieron un 12,58%. A ese respecto Berlusconi dijo que lo que ocurre en este momento es lo contrario que lo que sucedió en 1929 cuando las empresas se cotizaban por encima de su valor, mientras que ahora lo están haciendo por debajo, incluso para compañías que siguen teniendo beneficios. "Es una especie de burbuja especulativa al contrario que se invertirá en algunos meses porque el mercado volverá a evaluar las empresas según su capacidad de rentabilidad", sostuvo el primer ministro italiano. De hecho, Unicredit siguió hoy en la Bolsa de Milán el descenso a pesar de no haber informado de estar contaminado por inversiones de alto riesgo, de aprobar el pasado domingo una ampliación de capital por 6.600 millones de euros y del anuncio hoy de que despedirá mil trabajadores para ahorrar otros mil millones. El ministro de Economía italiano se mostró, además, confiado en que la medida adoptada por los Bancos Centrales mundiales de recortar los tipos de interés servirá para la recuperación de los mercados y del sistema financiero.