El Departamento del Tesoro se prepara a inyectar más de 7.000 millones en GMAC, en lo que sería el primer desembolso de un nuevo paquete de ayuda que podría ascender a 14.000 millones de dólares, según personas familiarizadas con la situación. La inyección está diseñada para apuntalar la hoja de balance de la compañía y permitirle otorgar préstamos para la compra de autos en General Motors Corp. y Chrysler. El incremento en la infusión de dinero de los contribuyentes en GMAC podría convertir al Gobierno federal en un importante -y potencialmente mayoritario- accionista en la compañía, la cual en la actualidad es propiedad de GM y un grupo encabezado por la firma de inversiones privadas de capital Cerberus Capital Management LP.