El Gobierno estima que, entre octubre de 2008 y diciembre de 2009, un total de 617.600 trabajadores se verán afectados por un expediente de regulación de empleo (ERE) de suspensión temporal, de los que 247.000 acabarán despedidos. Los cálculos del Ejecutivo, a los que ha tenido acceso Europa Press, se refieren al periodo octubre 2008-diciembre 2009 porque son precisamente estos 15 meses los que se tendrán en cuenta a efectos de la reposición de prestaciones por desempleo y de la concesión de bonificaciones a las empresas que presenten un ERE de suspensión. Estas dos iniciativas forman parte del Decreto-Ley de medidas urgentes contra el paro aprobado el pasado viernes y su coste conjunto será de 1.330,5 millones de euros, de los que 375 millones corresponderán a las bonificaciones y 955,5 millones de euros a la reposición de prestaciones por desempleo. El montante de ambas medidas supone el 84,3% del coste total de las nuevas medidas, cifrado en 1.577,5 millones de euros.