El ministerio de Transporte británico está estudiando la posibilidad de realizar un cambio en la regulación a la que está sujeta BAA con el que se permitiría al Gobierno intervenir en caso de problemas financieros. Así lo asegura hoy el periódico "The Daily Telegraph", que informa también de que los llamados "bonistas" -propietarios de títulos de deuda- de la compañía podrían reclamar a raíz de ese cambio la devolución de su inversión alegando una modificación de las condiciones en las que se realizó la compra de bonos. BAA es propiedad de la empresa española Ferrovial y bajo su gestión se encuentran siete aeropuertos británicos: los londinenses Heathrow, Gatwick y Stansted; el de Southampton, situado al sur de Inglaterra; así como los escoceses de Glasgow, Edimburgo y Aberdeen.