El Gobierno belga se resiste a aceptar las nuevas exigencias del banco francés BNP Paribas para hacerse con la división bancaria del grupo Fortis, una operación que tiene como fecha límite mañana. Según informa el diario L'Echo en su edición digital, BNP ha pedido a las autoridades entre 15.000 y 20.000 millones de euros de garantías adicionales para cubrir las probables pérdidas de Fortis Bank, además de ventajas fiscales y la creación de un "banco malo" para agrupar los activos tóxicos en la cartera de la entidad. El rotativo asegura que estas condiciones son "totalmente inaceptables" para el Gobierno belga, que prefiere intentar que el negocio bancario de Fortis salga adelante solo que un mal acuerdo con BNP. Bélgica acordó vender a BNP el 75 por ciento de Fortis Bank (ahora en manos del Gobierno) y el 10 por ciento de la actividad de seguros, pero la operación fue rechazada por los accionistas del grupo Fortis (que fueron consultados tras ordenarlo la Justicia).