El gasto de los consumidores en prendas de vestir cayó un 2,5% en el primer trimestre del año, hasta un total de 4.888 millones de euros, debido a la coyuntura actual de desaceleración económica, según datos de TNS Worldpanel. El retroceso del consumo tuvo un efecto aún mayor en el área de textil-hogar, que entre enero y marzo redujo su facturación un 11,4%, hasta 365 millones de euros.