El fondo de capital riesgo Harbinger, gestionado por el multimillonario Philip Falcone, ha apostado un total de 325 millones de euros a que las acciones de BBVA y Santander bajarán en bolsa, según las últimas comunicaciones del 'hedge fund' remitidas hoy a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Harbinger, especializado en movimientos agresivos contra grandes compañías internacionales, ha declarado 'posiciones cortas' enfocadas a la obtención de beneficios con la depreciación de las acciones tanto de BBVA como de Santander.
Este anuncio se produce después de que el sector financiero reclamara al supervisor la supresión temporal de las ventas a corto hasta que se normalicen los mercados, ya que no sólo afecta negativamente a la cotización de la banca, sino que tiene "un efecto dominó" sobre toda la cadena de la economía española, según fuentes del mercado consultadas por Europa Press.

Se entiende por 'posición corta' el resultado neto de todas las posiciones en distintos instrumentos financieros, incluyendo las propias acciones y cuotas participativas, que supongan un efecto positivo para el titular ante descensos en el precio de las acciones sobre las que se declara la posición.

Concretamente, el fondo de capital riesgo que dirige Falcone cuenta con una 'posición corta' del 1,09% en el capital del BBVA a través de 41 millones de títulos del banco que preside Francisco González, con un valor actual de mercado de 189 millones de euros.

Su negocio de previsión a la baja en el Santander se compone de 34 millones de acciones que suponen el 0,42% del capital social del banco y están valoradas 136 en millones de euros, según precios actuales de mercado.

Harbinger Capital es conocido por haber ganado millones de euros en los mercados apostando por la bajada de precio de acciones, sobre todo de bancos de Reino Unido, y ha sido acusado de agravar la caída de las cotizaciones de entidades con sus operaciones.

La CNMV, que exige desde el pasado mes de septiembre a los inversores que declaren las posiciones cortas en un total de 20 entidades cuando superen el 0,25% del capital, se reunió recientemente con representantes de la banca española para debatir sobre la prohibición de las ventas a corto.

El Gobierno no tiene previsto eliminar la operativa bursátil de las posiciones bajistas pese a las exigencias al respecto de los bancos españoles, que se están viendo afectados por esta práctica en un momento especialmente complicado de caídas generalizadas en bolsa, informaron a Europa Press en fuentes del Ministerio de Economía.

El departamento que dirige Pedro Solbes afirma haber escuchado las demandas de la banca sobre las llamadas 'ventas a corto', pero no se plantea suprimirlas.

Estas mismas fuentes recordaron que en septiembre del año pasado la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) estableció la obligación de comunicar las posiciones cortas sobre acciones de entidades financieras que superaran el 0,25% del capital.

Un portavoz del organismo que preside Julio Segura afirmó ayer a Europa Press que la respuesta a la suspensión a las ventas a corto "debería ser única a nivel europeo", por lo que no introducirá ninguna variación en su postura. Además, el supervisor argumenta que existen diversas opiniones sobre si estas órdenes afectan sustancialmente a los mercados o no.

El sector ha reclamado al supervisor que suprima de forma temporal las ventas a corto, al menos hasta que se normalicen los mercados, y subrayaron que no es un problema que afecte tan sólo a la banca, sino que tiene "un efecto dominó" sobre toda la cadena de la economía española, explicaron fuentes financieras.

En este marco, bufetes "de prestigio", al menos en Cataluña y Galicia, están estudiando emprender acciones legales "de forma inminente" contra la CNMV, la Asociación Española de Banca (AEB) y el Banco de España por su "inoperancia" ante esta situación, avanzaron a Europa Press las mismas fuentes.

Expertos consultados por Europa Press explicaron que las ventas a corto están afectado a muchos valores del mercado español, provocando recortes más pronunciados de los que cabe esperar para un momento bajista como el actual.

Pese a la postura oficial del supervisor, diversas fuentes del sector financiero indicaron a Europa Press que la CNMV estaría estudiando la situación. "Lo tienen encima de la mesa", opinaron desde un banco mediano, que prefirió no ser citado.