El Fondo Monetario Internacional ha anunciado que entablará conversaciones con países cuyos tipos de cambio no reflejen los fundamentos económicos y causen problemas a otras naciones, en un intento por forzarlos a realizar modificaciones. Las consultas se enmarcan dentro de un proceso contemplado en una nueva directiva del FMI lanzada hace más de un año para determinar cómo se implementarán las reglas para supervisar los tipos de cambio. Las normas son vistas como un intento por poner en el centro de la escena a China, país que se enfrenta a quejas de varios sectores por el bajo valor de su moneda.
Funcionarios del FMI negaron que las consultas apunten a presionar a China, pero una fuente del organismo dijo que era posible que surgiera el tema durante una reunión de directorio a fines de agosto o septiembre sobre la economía del gigante asiático. "Es probable que el tema vaya al directorio en septiembre y es bastante posible que en ese momento surja el tema de la consulta", comentó Mark Allen, director del Departamento de Revisión y Desarrollo de Políticas del FMI, a la prensa. "El personal y la gerencia (del Fondo) han sido muy claros con nuestra visión de que la moneda china necesita apreciarse, pero si esto generará una consulta ad hoc es algo que debemos ver", agregó.