El Euríbor, el indicador más usado para calcular las hipotecas, cerró junio en el 4,506% y, tras sumar 21 subidas consecutivas, se quedó a unos 0,7 puntos de su máximo histórico, fijado en agosto de 2000 en el 5,248%, cota que podría rozar este año de seguir con su evolución al alza. Este nuevo incremento, que sitúa al Euríbor en máximos desde mayo de 2001, supondrá un nuevo encarecimiento de las hipotecas, que subirán una media de 96 euros al mes y 1.152 euros al año para aquellos que adquirieron su vivienda hace un año.