El Estado español perdió alrededor de 2.100 millones de euros entre 1991 y 2001 con la toma de control Aerolíneas Argentinas a través de Iberia y la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), si bien está cantidad se puede ver aumentada por la responsabilidad asumida por la sociedad pública en el proceso de venta del grupo argentino a Air Comet. Estos datos fueron presentados por el presidente del Tribunal de Cuentas, Manuel Núñez, durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados para informar de las últimas investigaciones sobre el contrato de venta de Aerolíneas Argentinas suscrito por SEPI y la sociedad controlada por el grupo Marsans propiedad del actual presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, y de su socio, Gonzalo Pascual.