El déficit de la balanza por cuenta corriente -que mide los intercambios con el exterior de mercancías, servicios, rentas y transferencias- aumentó un 19% en los ocho primeros meses del año, en comparación con el mismo periodo de 2006, y alcanzó los 66.817,3 millones de euros. Según el Banco de España, esta ampliación del saldo negativo se debió, principalmente, al aumento del déficit de la balanza de rentas, y en menor medida a los incrementos de los saldos negativos de la balanza comercial y de la de transferencias corrientes, en tanto que la de servicios incrementó su superávit. Así, la balanza comercial acumuló hasta agosto un déficit de 55.481 millones de euros, el 6,18% más que el año anterior, resultado de unos ingresos por exportaciones de 120.991,4 millones de euros (el 7,5% más) y unos pagos por importaciones de 176.472,4 millones de euros (el 7,1% más).