La balanza por cuenta corriente -que mide los intercambios con el exterior de mercancías, servicios, rentas y transferencias- ha registrado en el primer semestre del año un déficit de 50.202 millones de euros, lo que supone un incremento del 21,66 por ciento respecto al mismo periodo de 2006. Según el Banco de España, esta ampliación del saldo negativo se debe, principalmente, al aumento del déficit de la balanza de rentas, y en menor medida a los incrementos de los saldos negativos de la balanza comercial y de la de transferencias corrientes, en tanto que el superávit de servicios se ha mantenido estable.