Aún queda valor en el crédito, aunque lo cierto es que hay que ser muy selectivo puesto que atravesamos por ‘la época más complicada para hacer dinero de los últimos veinte años’. En un encuentro con periodistas, el director de Crédito de Henderson, Stephen Thariyan, señala a la inflación como uno de los mayores riesgos para los bonos, cuyo impacto vendrá determinado más bien por efectos secundarios y no tanto por situaciones que influyen de manera directa, como el repunte de las materias primas.

Henderson defiende, por tanto, la inversión en bonos cuando parecía que estaba todo el pescado vendido en renta fija, aunque eso sí, con matices. Si la deuda de los estados continúa su escalada sin encontrar techo, las empresas están haciendo los deberes y presentando unos resultados que hacen pensar en ellas como una óptima opción de inversión. Es la buena salud de las compañías la principal razón que lleva a Thariyan a recomendar la inversión en bonos corporativos en euros, puesto que además la situación de los impagos en el terreno privado se mantendrá, según estimaciones, contenida.

Otro de los motivos esgrimidos por Henderson para invertir en bonos corporativos es que éstos ofrecen altos rendimientos en comparación con la liquidez de los bonos públicos y en un momento en el que los tipos de interés siguen cerca de los mínimos históricos. Una razón que se complementa con un mercado europeo de duración excesivamente corta, con excelente profundidad y liquidez.

Dentro de los productos ofrecidos por Henderson, destaca el Euro Corporate Bond Fund en el que, al menos, el 80% de la cartera se invierte en bonos corporativos con calificación crediticia emitidos en euros, mientras que el 20% restante corresponde a emisiones en otras monedas diferentes al euro.

En cuanto al Henderson Credit Alpha es un fondo UCITS III sofisticado que busca generar retornos positivos mediante sus tres estrategias (pair trades, temática y táctica) usando CFDs y bonos corporativos para reflejar ideas de inversión y temas tanto en bonos de alta calidad crediticia como en bonos high yield. Se trata de un fondo de crédito long/short con liquidez diaria que ofrece controles de riesgo institucional, transparencia y un objetivo de retorno factible. Tiene un objetivo de retorno de Libor tres meses +5% y una volatilidad típica y un rango VaR de 3-6%.