El consumo de cemento registró el año pasado una contracción del 32,9%, hasta 28,6 millones de toneladas, según la Agrupación de Fabricantes de Cemento en España (Oficemen). A lo largo del ejercicio, el porcentaje de disminución ha ido menguando. Y, aunque comenzó el año con descensos de un mes respecto al mismo periodo del año anterior superiores al 50%, lo ha terminado con tasas cercanas al 10%.