El consumo de cemento, uno de los indicadores que mide la actividad en el sector de la construcción, se redujo el 48,9 por ciento en los dos primeros meses del año, hasta contabilizar 4,3 millones de toneladas, lo que confirma la crisis del sector de la construcción. Según los datos de la Agrupación de Fabricantes de Cemento de España (Oficemen), la producción de cemento se ha ajustado a esta situación disminuyendo el 47 por ciento, hasta los 4,2 millones de toneladas, frente a los 7,98 millones de febrero de 2007. En cuanto a las exportaciones, las cementeras españolas comercializaron 347.993 toneladas de cemento, el 80,5 por ciento más, como parte de la estrategia para compensar la caída del consumo nacional y amoldarse a la coyuntura negativa.