El Consejo de Caja Madrid aprobó hoy convocar Asamblea General extraordinaria de la entidad el 23 de marzo para que vote los nuevos estatutos, si bien dos tercios del Consejo mostraron su disconformidad y señalaron que la decisión de remitir el texto a la Asamblea se ha adoptado "sólo por imperativo legal". Estos 14 miembros -los otros 7 son representantes de la Comunidad de Madrid y del PSOE- dejaron además abierta la posibilidad a presentar distintos recursos contra la adaptación de los estatutos a la nueva normativa de cajas regional, una reforma que consideran "impuesta por la Comunidad de Madrid", explicaron a Efe fuentes próximas al Consejo. Para estos dos tercios del Consejo de la entidad, "la reforma de la Comunidad" es "anticonstitucional e ilegal, innecesaria, no consensuada, con un carácter retroactivo ilegal y una grave injerencia política que no respeta la representatividad y la igualdad de los sectores". Además, añadieron, las modificaciones impuestas por la Comunidad de Madrid son, en opinión de estos miembros, "fruto de una ley que se ha aprobado sin el más mínimo consenso entre las fuerzas políticas y los representantes de impositores y empleados en un hecho sin precedentes en la historia de la caja".