Stephen Hester, consejero delegado del Royal Bank of Scotland, recibirá hasta un máximo de 9,6 millones de libras (cerca 11,3 millones de euros) después de que los accionistas, incluido el Estado, aprobasen un plan de incentivos a largo plazo. Según informa hoy el diario Financial Times, el presidente del banco escocés, Philip Hamppton, consiguió ver aprobado ese plan por US Financial Investments- organismo que controla el 70% que el Estado posee en ese banco- y otros veinte accionistas importantes. El paquete consiste en 1,2 millones de libras de salario anual, unos 2 millones de libras de primas al año y cerca de 6,4 millones de libras en opciones de acciones a largo plazo, algo que tienen también otros ejecutivos de la banca británica.