El consejero delegado de Lehman Brothers, Richard Fuld, ha asumido hoy la responsabilidad por los actos que han llevado al banco a la quiebra, pero señala que las autoridades conocían el estado de la firma mucho antes del colapso. En una comparecencia en el Congreso, Fuld ha afirmado que los ejecutivos de la prestigiosa firma de Wall Street creían que el banco de inversión estaba "bien protegido para afrontar incluso los mercados más difíciles". "Hemos hecho todo lo que hemos podido para proteger a la firma", subraya en su declaración ante legisladores estadounidenses. En este sentido, ha recordado que Lehman Brothers tomó varias medidas para evitar una quiebra, como reducir sus activos y el apalancamiento (relación entre deuda y fondos propios).
"Quiero ser muy claro. Asumo toda la responsabilidad por las decisiones que tomé y por las acciones que se hicieron basadas en la información de la que disponíamos en su momento", dijo Fuld en sus primeras palabras públicas desde que Lehman se declaró en quiebra. El consejero delegado de Lehman Brothers no ocultó su pesar por el hecho de que las autoridades estadounidenses no hayan acudido al rescate del banco de inversión. Preguntado por varios legisladores por qué el Gobierno decidió ayudar a la aseguradora American International Group (AIG), Fuld contestó: "Eso me preguntaré hasta que me entierren". "No sé por qué nosotros hemos sido los únicos" en no ser rescatados por el Gobierno, señaló. Un día después de que Lehman Brothers se declaró en quiebra la Reserva Federal (Fed) acordó rescatar a AIG de la crisis financiera, con un préstamo de 85.000 millones de dólares. En este contexto, Fuld explicó que la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) y la Reserva Federal conocían la situación de Lehman con anterioridad a su colapso. "Durante (el año fiscal) 2008 la SEC y la Fed supervisaron activamente y a veces a diario nuestro negocio y nuestro balance. Representantes de la SEC y de la Fed estuvieron de manera regular en nuestras oficinas y supervisaron nuestras actividades diarias", agregó el consejero delegado de Lehman. Las autoridades "estaban al tanto de todo en el momento en el que ocurrían" las decisiones y medidas financieras para evitar el colapso de la firma, explicó. El mismo día en que Lehman se preparó para declararse oficialmente en quiebra, la Reserva Federal anunció que aceptará como colateral para los préstamos que extiende a Wall Street acciones, bonos "basura" e incluso hipotecas. Además, permitió una exención reguladora para aumentar la liquidez de los bancos que había solicitado previamente Lehman Brothers, que desde el verano contemplaba la posibilidad de convertirse en una entidad comercial. "Si estos cambios se hubieran hecho antes habrían ayudado extraordinariamente a Lehman Brothers", apuntó Fuld. Pocos días después de que la Fed introdujo estas medidas en el mercado los dos últimos grandes bancos de inversión estadounidenses, Goldman Sachs y Morgan Stanley, cambiaron su modelo de negocio y se convirtieron en entidades comerciales, tras ser aprobadas sus respectivas solicitudes por el organismo regulador. Si bien no pudo esconder su decepción por el hecho de que el Gobierno no intervino para salvar al banco de inversión, Fuld afirmó que "lo que ocurrió a Lehman Brothers fue causado por una falta de confianza" en la firma, en los bancos de inversión y en las instituciones financieras en general. Lehman se vio obligada a declararse en quiebra después de que el grupo británico Barclays renunció a adquirir parte de los activos del banco de inversión ante la negativa del Tesoro a dar respaldo financiero a la operación