El cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña en 2013 tendrá un impacto negativo sobre el beneficio bruto de explotación (Ebitda) de Iberdrola y Endesa de 43 millones de euros al año entre 2014 y 2019, según un informe de Citigroup. Por su parte, Merril Lynch calcula que las eléctricas habrían ganado 750 millones si se hubiese ampliado la vida útil de la planta hasta 2021, como propuso el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). Esta cifra toma como base una actividad del 85% de la potencia y un precio de venta de 55 euros por megavatio hora (MWh).