El barril de crudo Brent, de referencia en Europa, ha superado la barrera de los 86 dólares y ha marcado un nuevo récord a 86,28 dólares, arrastrado al alza por los temores de los mercados por las reservas de petróleo de cara al invierno boreal. Temores que se han visto renovados tras conocerse, este miércoles, que las reservas de crudo y combustibles bajaron con fuerza en Estados Unidos. A esto se suman los temores por la continua tensión entre Irak y Turquía a raíz de los ataques de los rebeldes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) a soldados turcos.
Las reservas del mayor consumidor de petróleo del mundo descendieron en 5,3 millones de barriles la semana pasada y se ubicaron en 316,6 millones de barriles, en lugar aumentar en un millón de barriles, como esperaban los analistas. Los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que ya han acordado impulsar la producción en 500.000 barriles diarios a partir del 1 de noviembre, se reunirán informalmente el mes próximo en Arabia Saudí. Tensión entre Irak y Turquia A esto se suman los temores por la continua tensión entre Irak y Turquía a raíz de los ataques de los rebeldes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) a soldados turcos. Esa región cuenta con la tercera reserva de petróleo más importante del mundo. Los enfrentamientos podrían afectar las actividades de producción y exportación del crudo desde el norte de Irak, por lo que podría tener consecuencias para los niveles globales de oferta. Además, México, uno de los principales exportadores a EEUU, cerró el martes sus principales puertos de exportación de petróleo debido al mal tiempo.