El banco central explicó que su decisión de ampliar las ayudas se debía a la situación de crisis a la que se enfrenta la economía japonesa, que redujo su Producto Interior Bruto (PIB) un 12,7 por ciento entre octubre y diciembre de 2008, frente al mismo período del año anterior.
En la reunión de enero el BOJ decidió aumentar también las ayudas a las entidades financieras niponas con la compra de obligaciones a corto plazo por valor de 3 billones de yenes (32.085 millones de dólares).
Con este nuevo instrumento de financiación, el BOJ adquirirá obligaciones con más riesgo de impagos a los bancos, para así evitar la extensión de la crisis crediticia y sus efectos en la economía real.

