El grupo automovilístico alemán Volkswagen obtuvo un beneficio neto de 494 millones de euros en el primer semestre del año, lo que supone un retroceso del 80,8% respecto al mismo período de 2008, informó hoy la compañía.
El consorcio de Wolfsburg admitió que su negocio se ha visto afectado de forma significativa por la crisis económica y financiera. Así, sus ingresos cayeron un 9,4%, hasta 51.202 millones de euros, y el beneficio operativo bajó un 63,9%, con 1.240 millones.

No obstante, la corporación alemana registró mejor comportamiento que el conjunto del mercado automovilístico global, lo que le permitió ganar cuota de penetración, con un volumen de entregas a clientes de 3.12 millones de unidades, un 4,4% menos.

La producción de la compañía que preside Martin Winterkorn se redujo un 16,8%, con un total de 2,82 millones de vehículos fabricados entre enero y junio, al objeto de adaptar el funcionamiento de sus instalaciones al declive de la demanda.

Por otro lado, Volkswagen mantiene una sólida posición de liquidez con 12.308 millones de euros, cifra inferior en un 18,5% a la contabilizada a 30 de junio de 2008, pero superior en un 53,1% a la registrada a 31 de diciembre del pasado año.

PREVISIONES

Volkswagen, en proceso de integración con Porsche, confirmó que su cifra de negocio en 2009 será inferior a la del pasado año por la caída de las ventas, mientras que el aumento de los costes de refinanciación mermará los resultados, que tampoco alcanzarán el nivel de 2008.

Aunque la compañía considera que la "alta volatilidad" de los mercados automovilísticos no permite realizar pronósticos fiables para el conjunto del año, confía en seguir ganando cuota de mercado gracias a los lanzamientos previstos para el segundo semestre, incluyendo nuevos modelos con motores eficientes.