El grupo hotelero británico InterContinental Hotels, propietario de la cadena Holiday Inn, ha registrado un descenso del 61% en sus beneficios en el segundo trimestre, como consecuencia de la venta de hoteles realizada en el pasado año. A pesar de esta amplia caída en los beneficios, las cifras publicadas por InterContinental han superado las expectativas de los analistas.