GlaxoSmithKline cumplió el jueves las expectativas al anunciar un aumento del 32% en su beneficio neto del cuarto trimestre, impulsado por los productos vinculados a la gripe A y por una mayor contribución del negocio de salud de consumo y de los mercados emergentes. Sin embargo, dijo que reducirá inversiones en algunas áreas de enfermedades y recortará empleos y costes de infraestructuras debido a que la segunda mayor farmacéutica del mundo continúa diversificándose más allá de su negocio principal de medicinas.