Ford, a punto de comenzar las negociaciones con el sindicato United Auto Workers, ha dicho que su beneficio en el segundo trimestre ha caído menos de lo que los analistas estimaban, gracias a que los compradores han pagado más por algunos modelos como el subcompacto Fiesta.

El beneficio ha caído a 2.400 millones de dólares desde los 2.600 de un año antes, según ha dicho en un comunicado la empresa con sede en Dearborn, Michigan. Si se excluyen algunos elementos el beneficio fue de 0,65 dólares por acción, por encima de las previsiones hechas por los analistas de Bloomberg de 0,61 dólares. Las ventas subieron un 1,4% hasta los 35.500 millones de dólares.

Ford está a punto de iniciar negociaciones contractuales esta semana con la UAW para cerrar una brecha en los costes laborales con sus rivales. El CEO de la compañía, Alan Mulally ha aumentado el precio del Fiesta y el Explorer para compensar parte de los 4.000 millones de dólares más en costes que Ford espera este año, incluyendo los gastos de fabricación.

“Este no era el más fácil de los trimestres” ha declarado Lewis Booth, director financiero de Ford a los periodistas en Dearborn. “En América del Norte y Europa la demanda fue un poco más débil en los mercados respecto al primer trimestre, debido a la crisis de deuda en Europa y a las limitaciones de la oferta en América del Norte” ha añadido.

"Su rentabilidad continúa superando las expectativas" ha afirmado Gary Bradshaw, un administrador de fondos  de Hodges Capital Management con sede en Dallas, que posee cerca de 200.000 acciones de Ford.

Las acciones de Ford caen un 1,21% y se sitúan en los 13,01 dólares. Los títulos han caído 22% este año hasta el día de ayer, tras subir un 68% en 2010. El beneficio antes de impuestos en las operaciones europeas de Ford se ha desplomado un 45% hasta los 176 millones de dólares.