Bear Stearns ha informado de que durante su primer trimestre fiscal, cerrado dos semanas antes de que JPMorgan Chase presentara una oferta para comprar el banco de inversión, ganó 110 millones de dólares, lo que supone un descenso del 79% respecto al mismo periodo del año anterior. El quinto mayor banco de inversión de Estados Unidos detalló hoy a la Comisión del Mercado de Valores estadounidense (SEC) que cerró su primer trimestre fiscal, concluido el 29 de febrero, con un beneficio neto de 110 millones de dólares (86 centavos por acción).
Los ingresos también cayeron entre los dos trimestres comparados el 40%, al pasar de 2.480 millones de dólares en el pasado ejercicio a 1.480 millones de dólares en el actual. Estos resultados, cuya publicación ha sido retrasada en varias semanas respecto al calendario previsto inicialmente, corresponden al trimestre previo a que el pasado 16 de marzo el banco fuera objeto de una oferta de compra hostil por parte de su competidor JPMorgan Chase, que inicialmente ofreció el precio de dos dólares por acción, frente a los 30 dólares a los que cotizaban sus títulos unas horas antes. Oferta de JP Morgan Esa oferta -que luego se elevó a diez dólares por acción- se lanzó tras semanas de intensos rumores sobre los supuestos problemas de liquidez del banco, circunstancia que la dirección negó hasta el último momento y que desde diferentes frentes se ha atribuido a intereses particulares de, entre otros, los máximos responsables del comprador y de la Reserva Federal de Estados Unidos, que apoyó la operación. Se espera que la adquisición por parte de JPMortgan Chase haya concluido el próximo junio, aunque de momento el comprador, que hará públicos sus resultados este miércoles y ya controla casi un 50% del capital, no ha difundido datos sobre el recorte de empleos que implicará la operación.