ACS redujo un 77% su beneficio en el primer trimestre por la ausencia de extraordinarios, mientras que aumentó su negocio recurrente. El grupo español de construcción entre enero y marzo obtuvo un beneficio de 297 millones, frente a 1.306 millones en 2009, cuando se vio beneficiado con una plusvalía de 1.055 millones con la venta de la participación que le quedaba en la eléctrica Unión Fenosa.