Tal y como esperaba el mercado, el Consejo de Gobierno del BCE ha decidido elevar en 25 puntos básicos los tipos de interés y dejar el precio del dinero en la Eurozona en el 4 por ciento. Se trata de su nivel más alto de los últimos seis años. El objetivo de entidad monetaria es frenar las presiones inflacionistas propiciadas por el reciente encarecimiento del petróleo y de los alimentos. El mercado descuenta que no será la última subida en este ejercicio.