El Banco Central Europeo ha optado por la prudencia y ha optado por mantener los tipos de interés en el 4% ante la crisis hipotecaria y crediticia estadounidense, a la espera de recopilar más información sobre las posibles consecuencias que se deriven. El organismo que preside Jean Claude Trichet ha seguido los pasos de la OCDE y ha revisado a la baja su previsión de crecimiento de la economía de la zona euro para 2007. Lo ha hecho desde un rango anterior del 2,3-2,9 por ciento, hasta el 2,2-2,8 por ciento. La máxima entidad monetaria de la Eurozona también ha ajustado sus estimaciones de inflación, desde el 1,8-2,2 por ciento anterior, hasta el 1,9-2,1 por ciento, justo al límite del objetivo de la institución, fijado en el 2 por ciento.
Dos de las palabras claves para anticipar los movimientos del BCE, "fuerte vigilancia", han sido excluidas en esta ocasión del mensaje del BCE, pero Trichet ha declinado explicar el motivo. Así, ha señalado que "los observadores tendrán que juzgar lo que significan las expresiones", para insistir en la necesidad de seguir extraordinariamente atentos a los mercados. El presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, ha subrayado que aunque es necesario mantener una "fuerte vigilancia" sobre la estabilidad de precios, es necesario "obtener información y nuevos datos sobre la inestabilidad financiera". 'El Consejo de Gobierno vigilará de muy cerca todos los desarrollos. Sobre la base de nuestra valoración y actuando con firmeza y oportunidad, nos aseguraremos que los riesgos para la estabilidad de los precios a medio plazo no se materialicen y que las expectativas de inflación a medio plazo segan ancladas en línea con estabilidad de los precios', dijo Trichet en la introducción de su discurso tras anunciar la decisión del BCE sobre tipos de interés. En su comparecencia tras la decisión de tipos del BCE, Trichet ha insistido en que recopilar esta información es necesario "antes de llegar a nuevas conclusiones a medio plazo" aunque ha dejado claro que la política monetaria del BCE sigue siendo "acomodaticia". 'Con este trasfondo, nuestra posición en política monetaria sigue estando del lado acomodaticio', según Trichet que recalcó que el crecimiento del dinero y del crédito es pujante en la zona euro. Respecto a la volatilidad del mercado, Trichet ha asegurado que seguirán "muy de cerca" su evolución dado el nivel de incertidumbre existente. Pese a revisar a la baja las previsiones de crecimiento de la eurozona y al alza las de inflación, Trichet ha recalcado el vigoroso crecimiento monetario y crediticio en la zona euro.