El consejo de gobierno del Banco Central Europeo, integrado por 19 miembros tras la entrada de Eslovenia en la zona euro, ha decidido mantener invariado el precio del dinero en el 3,75 por ciento.
Los expertos aseguran que, en el comunicado posterior de la entidad, su presidente, Jean Claude Trichet, mostrará su disposición a subir los tipos de forma moderada, hasta el 4% en la reunión del próximo mes de junio, con el objetivo de controlar la inflación. La institución europea ha dejado inalteradas también la facilidad marginal de crédito, por la que presta dinero a las entidades, en el 4,75%, y la facilidad de depósito, por la que remunera el dinero, en el 2,75%. El BCE ha subido las tasas en siete ocasiones desde diciembre de 2005, desde el 2,0% al 3,75% actual, en 25 puntos básicos cada vez, para hacer frente a las presiones inflacionistas en la zona del euro. La Comisión Europea (CE) calcula que la tasa de inflación subirá en 2007 un 1,9%, aunque a medio plazo espera un ligero repunte como consecuencia del encarecimiento del petróleo y la recuperación de la actividad económica.