Un aumento mayor al esperado en los inventarios de gasolina en Estados Unidos y una nueva focalización en la debilidad financiera global provocaba el jueves un descenso de más de un dólar en el precio del barril de petróleo, por debajo de los 68 dólares. En busca de nuevas pruebas sobre la salud de la economía del mayor consumidor de energía del mundo, los operadores esperaban los datos de empleo de Estados Unidos que se conocerán más tarde.