El Banco de Inglaterra ha decidido mantener los tipos de interés en el Reino Unido en su máximo de 6 años, en el 5,75 por ciento. Los responsables de política monetaria del Banco de Inglaterra (BoE) esperan ver cómo golpean a la economía real las turbulencias crediticias mundiales. Sin embargo, los expertos señalan que las expectativas de un recorte posterior este año están creciendo.