El gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King, advirtió hoy de que la inflación en Reino Unido puede llegar al 4% y duplicar el objetivo marcado por el Gobierno, que apostó hoy por articular una respuesta internacional para frenar la escalada de precios tras conocerse que el IPC interanual había subido 3,3 puntos porcentuales el pasado mes. El dato de mayo llevó a King a remitir una carta al ministro de Hacienda, Alistair Darling, en función de su obligación de informar cuando los precios se distancian un punto de las previsiones oficiales y especialmente después de la última subida, inédita en los once años de trayectoria del registro británico, que podría verse agravada en la segunda mitad del ejercicio de continuar la tendencia alcista de petróleo y alimentos. Así lo reconoce el gobernador de la entidad finaciera británica en su misiva al responsable del Tesoro británico, en la que recuerda que junto a estos incrementos se han registrado subidas en las facturas del gas y de la electricidad. Sin embargo, Darling insistió en declaraciones a la BBC en que la situación es el resultado de una evolución internacional ante la que "todos los países deberán trabajar juntos" para lograr reducir los precios.