El banco de Australia se ha hecho con dólares australianos para frenar las pérdidas que vive su moneda, las mayores desde que se permitiró su libre cotización en 1983. La salida de los inversores de los activos de altos retornos, penaliza a la divisa australiana. Además de la operación, la primera en seis años, el Banco de Australia decidió inyectar más liquidez en el sistema.