El Consejo del Banco de la Reserva de Australia decidió hoy mantener los tipos de interés estables en el 3,75%, después de tres subidas consecutivas de la tasa, ante la mejoría experimentada por la economía, que en el caso de Australia ha sido "más fuerte de lo previsto" y el anclaje de las expectativas de inflación, aunque admitió que persisten las dificultades en los mercados de crédito y han aumentado las preocupaciones respecto al riesgo soberano. "La economía global crece y se prevé que el PIB mundial crezca próximo a su tendencia en 2010 y 2011, aunque la expansión probablemente todavía será modesta en la mayor parte de los países", afirmó la entidad australiana, que destacó el mayor ritmo de la recuperación en las economías asiáticas menos afectadas por las dificultades del sector financiero, así como la nueva posición del Gobierno chino para reducir los estímulos en su economía.