La Administración Obama pretende lograr que sus socios del Viejo Continente sometan a pruebas públicas de estrés más rigurosas a las entidades bancarias europeas, según informa el diario 'The Wall Street Journal', que apunta que esta cuestión probablemente será discutida este fin de semana en la reunión de los ministros de Finanzas del G-8 en Italia. En este sentido, las pretensiones de EEUU parecen contar con el apoyo del Fondo Monetario Internacional (FMI), que ayer advertía de que la recuperación en la eurozona podría verse retrasada si los bancos siguen lastrados por activos 'tóxicos', y demandó a los legisladores medidas decisivas especialmente en el sector financiero.