El Gobierno del presidente Barack Obama planea anunciar una línea de financiamiento que proveería hasta 5.000 millones de dólares en ayuda a los alicaídos proveedores de piezas para automóviles en Estados Unidos, muchos de los cuales se hallan al borde de la bancarrota.  La ayuda inyectaría dinero a docenas de los mayores proveedores del país para ayudarlos a pagar por asientos, ejes y otros componentes que enviaron a las tres mayores constructoras de vehículos estadounidenses, pero por los que no recibieron pagos, dijeron personas con conocimiento de la situación.  El Gobierno planea anunciar los detalles del plan el jueves por la mañana.  El mes pasado, las firmas proveedoras presentaron una propuesta al Departamento del Tesoro con tres alternativas para varias líneas de financiamiento. En conjunto, el plan incluía 25.000 millones de dólares en préstamos y otros tipos de ayuda.