En los últimos meses he observado una gran ola de contestación contra el modo de proceder de políticos, poderosos y magnates de EEUU en los últimos años. Incluso algunos hablan de mitos de la primera potencia del mundo ¿O ya no lo es? Pero sigo. La bolsa lleva meses dando bandazos, tratando de averiguar si la recuperación económica estadounidense va por buen camino. Brett Arends, columnista de Wall Street Journal y Marketwatch, se posiciona entre los pesimistas y desmonta los tres grandes mitos sobre los que se basan los argumentos de los que creen que la mayor economía del mundo ha pasado ya lo peor.
Mito 1: El paro no supera el 10%. Según Arends, se trata de una cifra incierta y absurda. Las cifras de desempleo oficiales, que hablan del 9.7 %, “son una ficción y deberían ser tratadas como tal”. Lo explica destacando que no se tiene en cuenta a mucha gente que efectivamente está en paro, pero no aparece en la estadística oficial en la que se fija todo el mundo. Es el conocido como “subempleo”. Para ello cita la tasa U-6, que engloba la tasa de paro habitual, más el resto de personas desempleadas: los que no buscan trabajo porque creen que no lo van a encontrar y los que trabajan a tiempo parcial porque no encuentran un trabajo de jornada completa. Por tanto, afirma que la verdadera tasa alcanza el 16.6 %, que duplica el nivel de hace unos años. El ejemplo más claro lo encontramos en la situación de los trabajadores masculinos en edad de trabajar: dieciocho millones de ellos están sin trabajo, un 22% del total. Esta cifra se situaba por debajo del 10% en los años 1950.

Pero los datos aún pueden empeorar. Según Dean Baker, economista del Centro para Investigación Económica y de política en Washington, “hay que empezar a tener en cuenta un número creciente de hombres, sobre todo en barrios pobres, zonas urbanas y vecindades de minoría, que han desaparecido de las estadísticas totalmente”.

Mito 2: Los mercados se encuentran aterrorizados con el déficit

“Los mercados deberían estar aterrorizados con los déficits, pero no lo están, así de sencillo”, sentencia Arends. Afirma que si así fuera, los tipos de interés sobre bonos del Estado subirían como un cohete. Pero eso no está sucediendo. De hecho, los tipos de interés de la deuda estadounidense están cayendo, bien porque no les preocupa la agigantada deuda estadounidense, bien porque tampoco ven indicios de inflación. Según el experto, los mercados de bonos podrían estar equivocados, pero advierte que la carga de la prueba recae sobre aquellos que piensan lo contrario.

Mito 3: EE UU se desliza hacia el comunismo


Para tratarse de un sistema del que se dice que está en disolución, el capitalismo estadounidense parece estar en una forma asombrosamente robusta. Los números publicados por la Reserva Federal hace unas semanas muestran que márgenes los de beneficio de las empresas han batido nuevos récord. Según el consultor Andrew Smithers, los márgenes de beneficio corporativos se pusieron por las nubes (al 36 %) en el primer trimestre. Desde 1947 no se conocía una cifra tan alta. Otro dato similar se aprecia observando los datos del índice industrial del Dow Jones, que está por encima de los 10,000 puntos. Incluso las pequeñas empresas han visto como sus acciones se han repuesto asombrosamente desde principios del año pasado: el índice Russell 2000, que recoge a 2.000 pequeñas y medianas empresas de EEUU, ha vuelto a niveles previos a la quiebra de Lehman Brothers. Mientras tanto el último Informe de Riqueza de Cap Gémini’s apunta que el norteamericano rico vio como su nivel de renta subía el año pasado un 18%. Además, el gasto público se sitúa en el 25% del PIB y se espera que en 2013 caiga al 23%, unos ratios bastante alejados de lo que podríamos llamar una economía comunista. Como muestra, un botón: en 1983, bajo la presidencia del conservador y adalid del capitalismo Ronald Reagan, el gasto público alcanzó el 23,5%, y a principios de los 90 se situó en el 22,5%, apunta Arends.

El pasado 8 de junio escribí en lacartadelabolsa que “ Los bancos anglosajones, y otros que no lo son, se defienden como gatos panza arriba para no perder su poder. No se preocupe, tarde o temprano claudicarán, porque el Mundo Global ha descubierto que las Bolsas, como otros mercados, galopan a lomos de la Gran Mentira. Angela Merkel ya ha dado el primer aviso serio. Sí, en la Gran Mentira: Grecia, Hungría...y los que vendrán (o se lo callarán para siempre) En Psicología de la Guía 2000 leemos que La Mentira es faltar a la verdad a sabiendas. Es una afirmación falsa que crea una idea o una imagen también falsa. Pero la mentira “tiene patas cortas”, es decir, que no llega muy lejos; porque los mentirosos tienen que tener ante todo muy buena memoria, si no quieren ser descubiertos. El que miente necesita falsear la verdad para dar una imagen diferente de la que realmente tiene. No está conforme consigo mismo y en lugar de mejorarse auténticamente se oculta tras una máscara o disfraz inconsistente. Una mentira es el comienzo de una cadena de mentiras infinitas que hace que el mentiroso produzca en los demás una imagen de personalidad caótica. La personalidad paranoide es fabuladora porque se siente perseguida y criticada y necesita continuamente reivindicarse...”

Fuente: www.lacartadelabolsa.com